Ley brasileña de protección a la mujer completa 11 años

  • 12/08/2017 - 12h16

Letycia Bond – Reportera de Agência Brasil

Brasília - Maria da Penha Maia Fernandes, durante sessão solene para celebrar os dez anos da Lei Maria da Penha, criada para coibir a violência contra a mulher (Marcelo Camargo/Agência Brasil)

Farmacéutica Maria da Penha Maia Fernandes, quien quedó parapléjica como consecuencia de una agresión del exmarido y cuya lucha por justicia inspiró la creación de la ley que lleva su nombre.Marcelo Camargo/Agência Brasil

El lunes (7), la ley brasileña de protección a la mujer –conocida como Ley Maria da Penha– completó 11 años de existencia. Para marcar la fecha, el Instituto Maria da Penha lanzó una campaña llamada “Relojes de la Violencia”, que hace el conteo, minuto a minuto, del número de mujeres que sufren actos de violencia en el país. De esa manera, quiere incentivar las denuncias de agresión física, psicológica, sexual, moral e incluso patrimonial.

“Ha sido una escalada de conquistas importantes en el equipamiento de las redes de atención, una comprensión de que la atención tiene que ser multidisciplinaria, involucrar varias instancias. En ese caso, la evaluación es positiva”, dice la farmacéutica Maria da Penha Maia Fernandes, quien quedó parapléjica como consecuencia de una agresión del exmarido y cuya lucha por justicia inspiró la creación de la ley que lleva su nombre.

Según la investigadora Simone Henrique, la ley es "un marco civilizatorio", pero aún no ha podido atacar una de las matrices del problema: el machismo, que hace que las agresiones sean naturalizadas. “La opresión es sistémica y estructural en nuestra sociedad. Lo que me aflige es que, a pesar del cambio de costumbres, la ley no cambia la cultura”, dice Simone, maestra en Derecho por la Universidad de São Paulo (USP) y experta en estudios sobre la mujer negra. La autonomía financiera e emocional de la mujer es apuntada por especialistas como las principales puertas de salida para romper el ciclo de violencia.

Educación

Además de la violencia física, más fácilmente reconocida por la sociedad, las agresiones psicológicas también son un problema a ser enfrentado. Para la abogada Isadora Vier, especializada en temas de género dentro del derecho penal, la ley Maria da Penha trae avances importantes, pero el concepto abordado considera solo un parámetro de interpretación de lo que sería tal violencia, lo que muchas veces puede dificultar la calificación de la violencia psicológica, “que es también difícil que mismo la mujer la note”.

Un proyecto de educación de género viene siendo desarrollado en la Universidad Estatal de Maringá con el objetivo de difundir el conocimiento adquirido sobre la violencia contra la mujer. Los talleres incluyen la participación de hombres. “Sin duda, es el camino más potente de todas las acciones porque, además de diseminar ese conocimiento, disminuye ocurrencias. Es un trabajo que requiere que todas las instancias de la sociedad sean convocadas”, dice Isadora.


Traducción: Leonardo Vieira

Edição Amanda Cieglinski / Olga Bardawil

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