Campaña de la ONU advierte sobre violencia contra negros en Brasil

  • 08/11/2017 - 10h58

Jonas Valente – Reportero de Agência Brasil

 Brasília - O coordenador residente das Nações Unidas no Brasil, Niky Fabiancic discursa durante o lançamento da campanha Vidas Negras, pelo fim da violência contra jovens negros (Wilson Dias/Agência Brasil)

El coordinador residente de las Naciones Unidas en Brasil, Niky Fabiancic, discursa durante el lanzamiento de la campaña Vidas Negras.Wilson Dias/Agência Brasil

Cada 23 minutos, un joven negro es muerto en Brasil. Cada día, son 66 vidas perdidas, totalizando 4.290 muertes por año. Un joven negro tiene hasta 12 veces más posibilidades de ser asesinado que un blanco. En común en esos homicidios, está el racismo, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Esta es la premisa de la campaña Vidas Negras, lanzada por la entidad el martes (7) en Brasilia.

El objetivo de la iniciativa es llamar la atención de gobiernos, parlamentos, tribunales, organizaciones y de la sociedad para el problema de la violencia contra esa parcela que ya representa el 54% de los brasileños. De acuerdo con datos de la ONU, la tasa de homicidios creció un 18% de 2005 a 2015 en ese grupo, mientras que cayó un 12% entre los demás brasileños.

Desigualdad

El aumento de la desigualdad también tiene un recorte de género. Según el Atlas de la Violencia 2017, elaborado por el Instituto de Investigación Económica Aplicada (Ipea), los asesinatos de mujeres negras aumentaron un 22% en el mismo período, aunque se redujo en un 11% entre mujeres no negras.

“El último genocidio formalmente reconocido en Europa fue en Bosnia, y mató a 1.500 personas en 1995. Cuando hablamos de jóvenes negros muertos, estamos hablando del triple de eso al año”, subrayó el abogado Daniel Teixeira, del Centro de Estudios de las Relaciones de Trabajo y Desigualdades, durante el lanzamiento de la campaña.

Más que una fatalidad o coincidencia, la campaña señala el rasgo común del racismo en esos números y de la indignación selectiva construida históricamente en la sociedad brasileña. Según estudio de la Secretaría de Políticas de Promoción de la Igualdad Racial (Seppir) del Gobierno Federal, vinculada al Ministerio de Derechos Humanos, el 56% de las personas encuestadas afirmaron que la muerte de negros choca menos que la de blancos.

Rio de Janeiro - Mães e familiares de jovens negros mortos por policiais protestam contra a violência com ativistas da Anistia Internacional em frente à Igreja da Candelária (Fernando Frazão/Agência Brasil)

Familiares protestan contra el asesinato de jóvenes negros en Río de Janeiro.Fernando Frazão/Agência Brasil

Políticas públicas

Además de llevar el tema a la opinión pública, la campaña pretende incluir, en la agenda del Poder Público, la necesidad de reconocer y combatir el problema de la discriminación racial en el país.

“Brasil ya es signatario de compromisos internacionales de eliminación del racismo, de la xenofobia y de la desigualdad racial. Esperamos que, a partir de la campaña, haya una mayor sensibilización de las autoridades, y que las acciones se incrementen”, subrayó Ana Cláudia Pereira, oficial de programas del Fondo de Población de la ONU (UNFPA) y una de las coordinadoras de la campaña.

Según Jacira da Silva, del Movimiento Negro Unificado, entre los desafíos en el campo de las políticas públicas, están la implementación del Estatuto de la Igualdad Racial y la garantía de recursos para programas gubernamentales con foco en el enfrentamiento del problema. Este conjunto de acciones, dijo, pasa por medidas dirigidas a mitigar la violencia contra negros, pero va más allá, alcanzando también la afirmación de los derechos de esas personas. “Esa juventud es violentada también cuando no tiene acceso al mercado de trabajo, no tiene lugar en la escuela y no está representada en los medios”, dijo la activista.

Luana Ferreira, asesora de la Seppir, afirmó que, en los últimos años, ha habido avances importantes en el área, como la reserva de vacantes para negros en concursos públicos y universidades y la política de salud para esa población. Sin embargo, hay que avanzar para enfrentar efectivamente el problema. “El reto cotidiano de la Seppir es decir que las vidas negras sí importan, que el racismo es estructurante en las relaciones, que el racismo institucional está presente en todos los espacios de poder y que es causa histórica de la situación de letalidad a la que estos jóvenes están sometidos”, destacó en la ceremonia.


Traducción: Leonardo Vieira

Edição Davi Oliveira / Nira Foster

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